Sections

Get a FREE Issue. Yes! I want to try YES! Magazine

Nonprofit. Independent. Subscriber-supported. DONATE. How you can support our work.

YES! by Email
Join over 78,000 others already signed up for FREE YES! news.
[SAMPLE]

The YES! ChicoBag(R). Full-size tote that fits in your pocket!

 

Abraham a sus Descendientes: "¡Basta ya!"

Un rabino, un pastor y un imán entran a un bar... No, en serio. Desde el 9/11, tres líderes religiosos en Seattle han estado reuniéndose para sostener debates a veces un tanto “vigorosos”, conferenciar juntos, e incluso realizar enseñanzas espirituales compartidas. El rabino Ted Falcon es fundador de la Sinagoga Meditativa de Bet Alef, el Reverendo Don Mackenzie es pastor y jefe del equipo de la Universidad Congregacional Unida de la Iglesia de Cristo, y Jamal Rahman es un pastor musulmán sufi en la Iglesia de la Comunidad Inter-fe. ¿Y aquella vez que entraron a un bar? Fue para discutir un libro que estaban escribiendo juntos, What's Really Important (Lo Que Realmente Importa) [1] . Búscalo en 2007.

Sarah: ¿Cómo es que ustedes tres comenzaron a trabajar juntos?

Rabino Ted Falcon: Cuando ocurrió el 9/11 llamé a Jamal, y los dos hicimos un servicio de Shabbat juntos. Desde entonces, hemos tomado parte uno en los servicios del otro, y se ha vuelto natural trabajar juntos.

Cuando uno se despierta espiritualmente, hay un despertar a la inclusión. Comienzas a percibir que cada auténtico camino espiritual es una avenida hacia un universo compartido. Profundizar esto significa explorar este territorio juntos, incluyendo también a la ética que fluye naturalmente de él.

Sarah: ¿Han realizado estos intercambios antes del 9/11?

Hermano Jamal Rahman: No mucho. Luego del 9/11, como musulmán, yo percibí una fuerte necesidad de una comunidad así.

Ted: Mucha atención en ese momento se enfocó sobre los autores del 9/11 como representantes del Islam, y nosotros queríamos contrarrestar eso. Necesitábamos exponer rostros públicos para lograr una mutua comprensión entre nuestras creencias.

Jamal: El hermano Don se unió a nosotros un año más tarde.

Ted: Correcto. Él tiene una gran sensibilidad y franqueza. Los tres nos complementamos de una manera interesante. Don es, por lejos, mucho más lineal que cualquiera de nosotros. Y necesitamos eso; Jamal y yo tendemos más a andar por las ramas, pero también somos más espontáneos. Parte de lo que le enseñamos a Don fue a hablar sin la ayuda de notas.

Pastor Don Mackenzie: Yo soy en gran parte tan sólo un estudiante de mis colegas en todo lo que tiene que ver con la espiritualidad y el misticismo, y estoy aprendiendo a ponerme al día, porque es la sustancia espiritual lo que lleva a la religión hacia adelante.

Ted: Pienso que la espiritualidad guarda la clave para la sanación profunda que es tan necesaria en nuestro mundo. Mi experiencia con Jamal y Don es una profundización continua de mi aprecio, no sólo de sus tradiciones, sino también de la mía propia.

Jamal: Yo encuentro que al escuchar al hermano Ted y al hermano Don, y aprendiendo de ellos, mis raíces en el Islam se profundizan cada vez más. Me estoy volviendo un musulmán más completo y más auténtico. La inter-fe no trata sobre la conversión, trata de la completitud. Me estoy volviendo un musulmán más completo, un ser humano más completo. Y eso representa una gran alegría.

Sarah: Los tres viajaron al Mediano Oriente juntos. ¿Cómo fue esa experiencia?

Jamal: Cuando el hermano Ted me invitó a ir a Israel con este grupo de 44 miembros, yo estaba particularmente ansioso por visitar la Cúpula de la Roca en Jerusalén. Ahí es en donde el Profeta Mahoma ascendió los siete niveles del Paraíso luego de su increíble viaje nocturno desde la Meca a Jerusalén. ¿Por qué el Profeta no ascendió al cielo desde la Meca? ¿Por qué tuvo que hacer todo el camino hasta Jerusalén y luego ascender los siete niveles del Paraíso? Una razón, dicen los sabios musulmanes, es que para que el Paraíso llegue a la Tierra, la casa de Ismael y la casa de Isaac deben unirse. Y yo fui testigo de esa necesidad muy claramente en este viaje.

El siguiente sitio importante para mí fue el Memorial del Holocausto. Allí me di cuenta de una forma muy lúgubre como dice El Corán, que cuando nuestro ego carece de límites, uno puede caer al comportamiento más bajo. El Memorial muestra con una claridad que rompe el corazón lo que los humanos somos capaces si no hacemos el trabajo esencial de transformar a nuestro ego.

El tercer lugar más poderoso para mí fue la pared de cemento que divide la Ribera Occidental de Israel, aislando en efecto al pueblo Palestino de Belén del resto de los pueblos circundantes. ¡Qué diferencia con el Muro de los Lamentos, que exuda piedad y devoción! Esta pared de origen político grita dolor e injusticia.

Ted: Tengo un profundo amor por Israel. Yo crecí con el Mediano Oriente destacando en mi vida. Por largo tiempo he sido partidario por un estado Judío y un estado Palestino. Puedo ser extremadamente crítico de las posiciones Israelíes, pero algunas veces me encuentro obligado a defenderlas, cuando la crítica proviene desde un lugar que desea abolir al Estado de Israel, en vez de encontrar formas de establecer la paz.

En este viaje yo estaba particularmente preocupado en cómo sería esto para Jamal. No había ningún otro musulmán que estuviese interesado en viajar con nosotros. Jamal fue identificado en el aeropuerto cuando llegó a Israel; fue sacado de la línea e interrogado.

Jamal: Le mostré al oficial de migraciones un folleto de nosotros tres realizando un programa de inter-fe, inter-espiritual, y ella se quedó diciendo “¿Un rabino, un musulmán y un pastor cristiano? Esto es bueno, muy, muy bueno”. Luego la funcionaria se preocupó de guiarme a través de todos los procedimientos, escoltarme hasta un supervisor, esperar conmigo en la línea, y su mantra constante fue “No te preocupes, yo te cuidaré. Esto es bueno, muy bueno.”

Ted:Dos imágenes fueron importantes para mí durante nuestro viaje. Muchas iglesias están construidas sobre lugares donde acontecieron grandes enseñanzas de Jesús. Pero, la construcción de la iglesia en realidad oculta el lugar donde ocurrió algo. Y se me ocurrió que todas nuestras creencias hacen eso. Hay algo en la institución en sí misma que inhibe el propósito original, espiritual, por el cual esa creencia fue fundada.

La otra imagen me vino en la última tarde de nuestra excursión en el Mar de Galilea. Luego de nuestras enseñanzas, cada uno de nosotros invitó a los participantes a experimentar un ritual de nuestra propia tradición. Jamal estaba realizando abluciones Musulmanas antes del culto, Don estaba realizando ya sea un bautismo o una bendición, y yo estaba haciendo una Mikvah simbólica, que consiste en un baño ritual. Todos nosotros estábamos utilizando el mismo agua, el agua del Galilea, y yo era conciente de que algunas de las mismas moléculas de agua estuvieron allí cuando Jesús estuvo, y también cuando Abraham estuvo allí.

Mientras todos compartíamos el mismo agua, me pareció un símbolo del alimento, de la presencia universal, del espíritu que cruza a través de cualquier separación, en lo cual puede hallarse una profunda sanación.

Don: Ése fue en realidad un momento increíble. En la tradición cristiana, ese sitio es un lugar de perdón, el cual es un tema muy poderoso para mí como pastor cristiano. Ser un cristiano en Israel fue una experiencia complicada porque yo soy el sucesor de dos cosas que representan las causas del conflicto entre Palestinos e Israelíes. Una es el repudio cristiano del Judaísmo (la historia de 2.000 años de antisemitismo). La otra es la humillación occidental de los Árabes, llegando al máximo con el Tratado de Versalles, el cual dividió al Imperio Otomano. Éstas son ambas causas importantes de los problemas que enfrentamos hoy en día, y yo estoy en relación con ambas como cristiano norteamericano y como pastor.

Para mí, este fue un viaje de aprendizaje del encierro que provocan los errores que cometemos y la liberación que el perdón puede traernos, si sólo encontramos la forma de alcanzarlo. Me brinda una enorme confianza saber que la profundización espiritual que estoy experimentando posee dentro de ella la posibilidad de lograr este perdón, para que la sanación pueda comenzar.

Ted: Fuimos capaces de encontrarnos con judíos y musulmanes que están en el mismo camino. Pero al entrar dentro de Belén, nos encontramos con el muro de cemento y percibimos la tensión, la tristeza, una especie de falta de raíces, de falta de conexión terrenal.

Jamal: Y desesperanza. Hay un proverbio árabe que dice que cuando un hombre tiene esperanza, lo tiene todo. Cuando no hay esperanza, no tiene nada.

Tuve esa sensación de desesperanza en Belén. Al nivel del corazón, comencé a entender que para los musulmanes, la ocupación de Israel es un símbolo de su desesperanza. Pero cuando un israelí o un judío miran a Israel, ven que es solamente un pequeño pedacito de tierra.

Ted:... de sólo 418 Kms. de largo y 96 Kms. de ancho, en su parte más ancha, y 9 Kms. en su parte más angosta. Es tan solo 1/640 parte del tamaño de los países Árabes que la rodean, y desde el punto de vista israelí, desde un punto de vista judío, está bajo permanente amenaza de aniquilación. Pero desde una conciencia árabe, Israel es más grande que los países árabes.

Jamal: Absolutamente.

Ted: Desde esa conciencia, Israel es más poderoso que los países que la rodean. Y lo entiendo, pero incluso cuando te lo estoy diciendo, hay una parte de mí que sigue preguntando, “¿Cómo puedes verlo de esa manera?”

Lo entiendo. Lo que se ve no es solamente Israel, sino también los Estados Unidos, el poder tecnológico, el poder militar, el poder económico, el poder educacional.

Cuando yo estaba en noveno grado y experimenté mi primera batalla anti-semítica, la cosa que más solía molestarme no era el niño que me pegaba, sino más bien mis amigos que se paraban y miraban y no sabían que hacer. Hay en la psiquis judía la intuición de que cada uno de nosotros puede quedarse solo, y si no tenemos un lugar a donde ir, podríamos perecer, ya sea esto cierto o no.

Jamal: No es cierto.

Ted: No se trata de eso, sino de lo que está en nuestra conciencia.

Jamal: Y desde la perspectiva musulmana, no es Israel, es Norteamérica. Norteamérica e Israel son una sola cosa. Es como si Israel no existiera en el Mediano Oriente. Israel vive, respira, y logra su sustento en Norteamérica.

Sarah: Ha habido momentos en los cuales los líderes religiosos han tomado posturas en contra de las injusticias, como ustedes tres lo han hecho, pero otras épocas en que los líderes religiosos han consentido las atrocidades e incluso las han proseguido. Esto parece ser cierto a lo largo de todas las tradiciones religiosas. ¿Pueden ayudarnos a comprender por qué sucede esto?

Don: Pienso que está la posibilidad, dentro de todas las grandes religiones del mundo, de inspirarse en la sustancia espiritual de la fe, en vez de en la, a menudo dominante, “cáscara” de la fe. Eso es lo que permite a una persona como Gandhi, o Martin Luther King, o a Nelson Mandela, el decir cosas que puedan elevar al espíritu humano en vez de suprimirlo. Éstas son cosas que apuntan al centro absoluto de la lucha por los derechos civiles y los derechos humanos para todo el mundo.

Cada vez que hay una crisis podemos caer en cualquiera de los dos caminos. Podemos, ya sea avanzar a las posibilidades de redención en esos momentos y todas nuestras tradiciones apoyan esto en diferentes formas o nuestros egos pueden ser seducidos para pensar que merecemos estar en lo correcto, y que eso significa que algún otro va a ser suprimido o reprimido. Por eso nosotros volvemos continuamente al ego, lo que los musulmanes llaman nafs. Nosotros intentamos siempre permanecer en guardia, y si nos metemos en una disputa realmente grotesca, alguien debe sonar la campana y decir, “¡hey, nuestros egos están trabajando aquí!”

Sarah: ¿Ha ocurrido eso? Alguna vez ustedes muchachos... (risas).

Ted: No, por ahora no.

Don: Hemos tenido algunas buenas...

Jamal: …discusiones, realmente vigorosas.

Ted: Ha habido momentos. Jamal me ayuda a recordar ser flexible. Pero cada tradición puede ser utilizada para apoyar casi cualquier posición. Mucha gente piensa que son las escrituras las que lo están haciendo, en vez de la gente que utiliza las escrituras. Creo que hay algo acerca del despertar a la dimensión universal, que nos permite a cada uno, cualquiera sea nuestra tradición, un acceso más profundo a lo que la gente estaba intentando expresar.

Jamal: Rumi dice, la abeja y la avispa beben de la misma flor, pero una produce néctar y la otra produce una picadura. Cuando estamos en posiciones de poder, ¿estamos trabajando para domesticar nuestros nafs? Si no lo estamos, no podemos tener lo que los maestros islámicos llaman “la amplitud dentro de uno mismo”. El corazón se vuelve comprimido y cerrado.

Sarah: Ustedes tres provienen de tradiciones que pueden rastrearse hacia atrás hasta Abraham. Así que esto es una especie de búsqueda de un antepasado común, ¿verdad?.

Jamal: ¿Una familia disfuncional..., sí?

Don: Todos miramos a Abraham como un antecesor espiritual muy importante, pero llegamos ahí de maneras ciertamente muy diferentes.

Ted: Los árabes son descendientes de Ismael y los judíos son descendientes de Isaac, los dos hijos de Abraham.

Una nueva comprensión para mí es que la tradición judía esta caracterizada por la enseñanza de la unidad, la tradición cristiana está caracterizada por la enseñanza del amor y la tradición musulmana está caracterizada por la enseñanza de la compasión. Normalmente pensamos que el mensaje está pensado para otros, pero se me ocurrió que el mensaje que lo judíos necesitan oír es de la unidad, y los cristianos necesitan oír sobre el amor, y los musulmanes necesitan oír sobre la compasión. No somos muy buenos en vivir nuestro propio mensaje.

Sarah: ¿Cuál es la fuente de su esperanza?

Don: Mi esperanza proviene de la convicción de que Dios desea la sanación para toda la creación. Simplemente no puede ser que si Dios ama a este mundo, pueda haber alguien a quien se le niegue la sanación.

Cuando pienso en el Mediano Oriente como un paradigma de la desesperación, pienso en el momento en que Nelson Mandela fue liberado de la prisión. ¿Quién lo hubiera adivinado? Con seguridad existe un poder más grande que el mío gracias a Dios trabajando en este mundo, que va a tener la influencia sanadora final. La única pregunta es, ¿cómo podemos nosotros ser instrumentos de ese poder?

Jamal: Gandhi siempre decía tres cosas. Primero, es la obligación sagrada de cada individuo el poseer una comprensión respetuosa de otras creencias. Segundo, debemos tener el coraje de reconocer que cada religión posee verdades y no-verdades. Y tercero, si un extremista comete un acto de violencia, no nos permitamos criticar la religión de esta persona. En vez de esto, señalen a esta persona los conocimientos y los versos de belleza de su propia tradición. Éste es el camino a la paz. Éste es el camino que los tres estamos modelando y que me brinda mucha esperanza.

Ted: Ni la paz ni la sanación son lugares a los cuales debemos llegar. Ya existen paz y sanación, y el asunto es volverse disponibles para reconocerlas.

La palabra hebrea “Shalom” esencialmente significa completitud y totalidad. En el grado en el que nos permitimos a nosotros mismos el ser completos, nos conectamos con la integridad de nuestro ser y apreciamos la integridad de todos los seres. Esta totalidad alimenta paz y sanación.

Probablemente no exista un concepto que se repita más a menudo en la tradición judía que el rezo por la paz. Un cambio, que considero crucial, es que ya no es más legítimo para cualquier grupo rezar por la paz para ellos mismos sin, al mismo tiempo, rezar por la paz para todos. Ya no es posible imaginar que pueda haber paz para un único grupo sin haber paz para cada uno.

Esto nos lleva a reconocer la unidad que nos interconecta absolutamente a todos nosotros.

Radio Inter-fe es un talk show semanal con Falcon, Mackenzie, y Rahman. Para detalles, ver www.interfaithtalkradio.com.



[1]Nota del Traductor: si bien se ofrece al lector una traducción al español de las citas que aparecen en este artículo, esto no quiere decir que el libro o artículo citado exista traducido al español; si tal cosa sucede, advertimos que su título pudiera diferir de la traducción realizada aquí.

Email Signup
Valorando Nuestro Lugar – Declara la Independencia de     la Economía Global Corporativa
Comment on this article

How to add a commentCommenting Policy

comments powered by Disqus


You won’t see any commercial ads in YES!, in print or on this website.
That means, we rely on support from our readers.

||   SUBSCRIBE    ||   GIVE A GIFT   ||   DONATE   ||
Independent. Nonprofit. Subscriber-supported.




Current Issue Footer

Personal tools