YES! Magazine Nominated for General Excellence. Read All About It.
Sections
Home » Issues » Las 10 Tendencias más Prometedoras » El Reclamo de la Democracia

Nonprofit. Independent. Subscriber-supported. DONATE. How you can support our work.

Get a FREE Issue. Yes! I want to try YES! Magazine

YES! by Email
Join over 78,000 others already signed up for FREE YES! news.
[SAMPLE]
link

HomeBannerAd_Bookshelf

The YES! ChicoBag(R). Full-size tote that fits in your pocket!

 

El Reclamo de la Democracia

Frente al peligro de perder sus votos y sus voces, los estadounidenses están exigiendo un regreso a los principios fundadores.

En Gettysburg, Abraham Lincoln afirmó que los Estados Unidos estaba dedicado a asegurar que el "gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo" no perecería. Es difícil encontrar otra época, distinta a la de Lincoln, en la cual estas grandiosas palabras hayan estado bajo un desafío tan grande como el de hoy en día.

Los estadounidenses están entrenados para creer (y lo hacen con vehemencia), que viven en un país donde el gobierno opera por su consentimiento. Son protectores de su forma de gobierno, y capaces de tolerar un sufrimiento considerable antes de exigir un cambio. Sin embargo, dado el bastante abuso — dada la suficiente evidencia de que el poder del gobierno está siendo secuestrado para satisfacer fines contrarios al bienestar general, los estadounidenses en el pasado han demandado cambios fundamentales.

Estas ideas — el consentimiento del gobernado y el derecho a exigir un cambio — no constituyen algún nuevo radicalismo: ellas constituyen el radicalismo fundacional de la Declaración de Independencia. Y la voluntad de los estadounidenses para proteger sus derechos no es una cuestión de historia: está sucediendo ahora mismo.

Los últimos 10 años han producido un resurgimiento del compromiso político mientras la gente se da cuenta de que la democracia estadounidense está en peligro. Se han necesitado varios golpes, especialmente en los últimos cinco años:

• La elección del año 2000 ilustró el efecto anti-democrático del Colegio Electoral cuando, por tercera vez en la historia, el candidato que perdió el voto popular asumió como presidente. La elección presentó suspensiones generalizadas de votos y privación de derechos ciudadanos, particularmente de gente de color. El resultado fue decidido por un fallo sin precedentes de la Suprema Corte, la cual detuvo el conteo de votos en Florida, y sustrajo la decisión de manos de los votantes.

• El país está bajo un gobierno uni-partidista tan fuerte que George Bush no ha vetado una sola ley, aunque ha amenazado con vetar un presupuesto de defensa que prohibía la tortura. Está en camino a convertirse en el primer presidente sin vetos desde el mandato de seis meses de James Garfield en 1881. Por la estructura anti-democrática del Senado, los 44 senadores Demócratas representan a una mayoría de la población, pero aún así no tienen virtualmente ningún poder. El Senado se volvió mayormente Republicano en las elecciones de 2002, las cuales señalaron el mayor despliegue de máquinas computadorizadas de sufragio y presentaron resultados ampliamente cuestionados.

• El país está empantanado en una guerra iniciada bajo falsos alegatos, pese a la protesta de millones, y en contra de la opinión pública mayoritaria. Una mayoría de estadounidenses está a favor de terminar con la guerra; la administración y sus defensores en el Congreso insisten en que seguirán con el mismo rumbo.

• La elección presidencial de 2004 está, para muchos, marcada con un asterisco. Como en 2000, hubo reportes creíbles de privación de derechos ciudadanos y supresión generalizada de votos. La elección otra vez se concentró en un solo estado en donde un litigio continúa sobre los alegatos existentes de fraude electoral y mala conducta de funcionarios.

• El índice de desaprobación del presidente está entre el 60 y el 65 por ciento; el Congreso está peor, con un 75 por ciento. La encuesta más reciente de AP/Ipsos muestra que el 64 por ciento de los estadounidenses piensa que el país está en el camino equivocado, una opinión que ha sido mayoritaria desde Enero de 2004.

• La debacle generada por el huracán Katrina hizo innegable la creciente división racial y de clases en el país, y ejemplificó las prioridades sesgadas del gobierno federal mientras el dinero y la mano de obra que podría haber hecho alguna diferencia en este desastre continuaron siendo gastados en Irak.

No es un panorama agradable, ni tampoco una lista exhaustiva. Ésta es, a pesar de todo, una historia de esperanza. Cantidades crecientes de norteamericanos ven el peligro, y en gran parte a través de Internet y de la prensa independiente, están identificando problemas, diseminando información ignorada por los medios predominantes, y actuando. Los activistas de base están trabajando sobre cuatro áreas críticas -- protección del voto, la limpieza del financiamiento electoral, el uso del poder local para afrontar cuestiones globales, y la organización por Internet y los medios — y están produciendo resultados que están volviendo a colocar al país en el camino hacia una verdadera democracia.

Recuperando el Voto

El voto es central para la moderna concepción estadounidense de democracia. Para la mayoría de los estadounidenses, representa su única participación en la política. Asegurar el derecho a votar de las mujeres y de las minorías han sido dos de las luchas más difíciles del siglo XX, y que terminaron en grandes victorias progresistas.

Es raro, entonces, que este tesoro emblemático de la democracia haya sido privatizado a una velocidad alarmante. Y es aún más extraño que esta privatización se haya hecho de forma tal que los funcionarios, elegidos y responsables, quedaron en su mayor parte fuera del proceso de recolección y conteo de votos. Lo más extraño de todo: este sistema privatizado está diseñado para no dejar boletas impresas, y no brinda modo alguno de verificar el conteo de votos. Para 2004, cerca del 80 por ciento de los votos norteamericanos fueron computados por sólo dos corporaciones, ES&S y Diebold.

La velocidad de esta transformación ha sido igualada por la velocidad de la resistencia que generó. Diez años atrás, nadie había escuchado hablar de Diebold, no existían las máquinas de voto REV (Registro Electrónico de Votos) al estilo de los cajeros automáticos, y nadie había pensado en la cuestión de las boletas verificables por el votante. Pero la elección de 2000 galvanizó a la prensa independiente y la comunidad en línea, y para la elección de 2002, cuando las máquinas REV fueron liberadas al público en grandes cantidades, ya había miles de personas monitoreando la elección en línea.

Ahora, tan solo tres años después, 25 estados poseen leyes para exigir que todos los equipos de votación produzcan una boleta auditable en papel. Legislación similar está pendiente en otros 14 estados.

Sin un conteo de votos confiable, la democracia es un simulacro. Los estadounidenses, al enfrentarse a la pérdida de esta piedra angular de la democracia, no esperaron a ser conducidos; demandaron y lograron, en cambio, acciones concretas.

Recuperando el Dinero

Postularse es caro. La organización Center for Responsive Politics (Centro para Políticas Receptivas) informa que los candidatos para cargos federales gastaron cerca de 2.000 millones de dólares en sus campañas en 2004. De acuerdo a Micah Sifry y Nancy Watzman de Public Campaign, los cabilderos (lobbyists) bombearon 2 millones de dólares al día en la máquina de dinero de la capital estadounidense. Existen 125 cabilderos por cada legislador en Washington, DC; incluso en las legislaturas estatales el promedio es de cinco a uno.

A medida que la gente ha visto a los cabilderos y al gran dinero apropiándose del gobierno, han llegado a una solución. En Noviembre de 1996, los ciudadanos pasaron una iniciativa que convirtió a Maine en el primer estado con una ley de elecciones limpias, bajo la cual los candidatos logran fondos públicos para la campaña si acceden a gastar montos limitados y a aceptar sólo pequeñas contribuciones privadas para iniciar sus campañas. Otros cinco estados han pasado iniciativas de elecciones limpias para algunos de sus cargos, o todos ellos. El 1ro. de diciembre de 2005, Connecticut se volvió el primer estado en tener leyes de elecciones limpias pasadas por su legislatura, en lugar de hacerlo por iniciativa del pueblo.

Sifry dice que estas leyes resultan en una legislación más receptiva para la gente. Desde que Maine y Arizona llevaran a cabo estas reformas, ambas han logrado adelantos sustanciales en la reforma del sistema de salud pública. Los políticos elegidos "limpiamente" dicen sentirse liberados de la carga que les significaba la eterna recaudación de fondos y la inevitable genuflexión frente a los cabilderos, dándoles más tiempo para lidiar con el desafío de legislar.

La idea está prendiendo. Public Campaign contabiliza en la actualidad sólo ocho estados que carecen de una campaña activa para realizar elecciones limpias.

Tomando la Iniciativa Localmente

Mientras que el gobierno federal muestra poco interés por las opiniones de los gobernados, y menos aún por su consentimiento, la gente está lidiando exitosamente con cuestiones nacionales y globales en los niveles estatal y local.

La Administración Bush continúa oponiéndose al Acuerdo de Kyoto; la delegación de Estados Unidos escenificó una retirada en una conferencia reciente en Montreal, y luego participó de un arreglo. Pero los estadounidenses se preocupan por el cambio climático global, y han hecho escuchar sus voces en el nivel local. En Junio de 2005, la Conferencia para Alcaldes de Estados Unidos avaló por unanimidad el Acuerdo para la Protección del Clima de Alcaldes de Estados Unidos, el cual pide a las ciudades que cumplan los objetivos del Acuerdo de Kyoto, y que urjan al Congreso de Estados Unidos a actuar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Ciento setenta y tres alcaldes de treinta y siete estados han firmado este Acuerdo.

Como resultado de los ataques terroristas en Nueva York y Washington, el Congreso aprobó la Ley Patriótica de Estados Unidos de América. Esta ley ha sido criticada sin rodeos como una amenaza para la Declaración de Derechos y ha generado activismo en el nivel local. De acuerdo a la ACLU, cerca de 400 ciudades en 43 estados han pasado resoluciones declarando su oposición a los efectos contrarios a los derechos de la Ley Patriótica. Siete estados han aprobado resoluciones en el ámbito estatal. Porciones de la ley estuvieron bajo renovación, y fueron aprobadas fácilmente en la Cámara. El Senador Russ Feingold lideró la oposición para esta renovación en el Congreso, citando las preocupaciones generalizadas de la ciudadanía. El Senado estuvo a punto de renovar la ley; el día anterior a la votación, el diario The New York Times publicó la historia sobre el espionaje doméstico de la Administración de Seguridad Nacional. La indignación pública se hizo escuchar rápidamente; con la renovación total a punto de fallar, el Senado extendió la ley por un mes.

Tomando a Internet

Hasta ahora, no ha sido necesario recuperar a Internet. Tempranamente se volvió más una herramienta de la gente más que de los poderosos. Ha sido clave en la organización a todos los niveles: en las protestas contra la guerra en Irak, en el monitoreo de las elecciones, la organización política, y la recaudación de fondos.

La sorpresiva candidatura de Howard Dean para la nominación presidencial Demócrata despegó sólo después de que su equipo aprovechara el poder de Internet. MoveOn.org es una fuerza poderosa en la recaudación de fondos y en la movilización de grandes cantidades de personas. De igual importancia para el resurgimiento de la democracia norteamericana es el acceso que Internet provee a las noticias de todo el mundo. Permite a cualquier persona convertirse en periodista o comentarista, sin buscar la aprobación de los medios establecidos. Está creando comunidades, vía foros y blogs, donde la gente puede discutir cuestiones y noticias con aquellos que sostienen opiniones parecidas u opuestas.

Internet es, sin duda alguna, una fuente de cuantiosa desinformación. Pero los medios establecidos han sufrido notables fallas recientemente: el New York Times y el Washington Post han publicado sendas disculpas por la falta de rigor en la cobertura previa a la guerra de Irak. Como estos diarios, y otros medios, Internet es también una fuente de sorprendentes cantidades de hechos, muchos de los cuales son difíciles de encontrar en otro lado. La diferencia está en la transparencia y el acceso: los medios dominantes pueden filtrar o ignorar la crítica; Internet atrae la sabiduría colectiva para lidiar con cualquier afirmación — está más cerca de lo que hemos llegado a la realización del "mercado de ideas", que es la piedra de toque de la teoría sobre la libre expresión.

Los eventos de la década pasada no son el resultado de una nueva cultura de corrupción. La administración Bush es más audaz que la mayoría en sus iniciativas anti-democráticas, pero en los Estados Unidos siempre ha existido una tensión entre democracia y oligarquía, y entre libertad y seguridad. Un creciente segmento del electorado se ha vuelto más audaz, también. La construcción de comunidades, el trabajo en redes, la organización y la rápida comunicación hecha posible por Internet, y los medios independientes están produciendo respuestas inmediatas y resultados rápidos. Los éxitos visibles muestran que la gente puede hacer escuchar sus voces.

La Administración Bush invoca la seguridad del pueblo de los Estados Unidos para justificar sus acciones; más recientemente, el Presidente ha prometido sobre esta base continuar con las escuchas telefónicas, aparentemente ilegales. Un clamor unificador de la oposición es esta cita de Benjamin Franklin: "Renunciar a libertades esenciales para obtener una pequeña seguridad temporal no merece ni libertad ni seguridad."

La cuestión es si ahora tenemos la voluntad de exigir un gobierno por nuestro consentimiento y para nuestra libertad. La Declaración de Independencia dice que hacer esto es nuestro derecho, y la evidencia señala que podemos realizar esta exigencia pacíficamente, y a través de los mismos procesos democráticos que el pueblo está luchando por proteger.

Email Signup
Las 10 Tendencias más Prometedoras
Comment on this article

How to add a commentCommenting Policy

comments powered by Disqus


You won’t see any commercial ads in YES!, in print or on this website.
That means, we rely on support from our readers.

||   SUBSCRIBE    ||   GIVE A GIFT   ||   DONATE   ||
Independent. Nonprofit. Subscriber-supported.




#69 Banner: Education Uprising

Personal tools